El 26 de septiembre de 1894,
fue inaugurada la Cocina Económica de Logroño. Su
fundador, el Conde Santa Bárbara, contó con un grupo
de colaboradores y la protección del entonces alcalde la
de la ciudad, Marqués de San Nicolás, constituyéndose
así la primera Junta Directiva de dicha Institución.
Lo
que motivó al Marqués de Santa Bárbara a llevar
a cabo esta fundación fue la falta de trabajo y las muchas
carencias que sufría gran parte de la población. El
propósito era que a ningún logroñés
le faltara el alimento, pero que tampoco lo recibiera como limosna,
por lo que se aportaba por la comida una cantidad casi simbólica
( 0.05 céntimos de peseta a la ración de pan, 0.10
a la ración de cocido y de 0.15 a la ración de carne
o pescado; 0.30 por la clásica merienda que generalmente
consistía en plato de bacalao). Hay que tener en cuenta que
por aquel entonces cada ración de comida entera costaba 0.75
céntimos de peseta.
Las Hijas de la Caridad prestan
sus servicios desde el día de su fundación, pero dependen
de la Comunidad del Hospital Provincial. Es en 1947 cuando dejan
de pertenecer a dicha Comunidad y se establece Cocina Económica
como casa canónicamente constituida e integrada por 4 Hermanas. Hasta 1914 se llevó
a cabo el servicio de comidas y cenas en el antiguo “ Teatro
Liceo “ habilitado para tal fin en la calle Mayor. A partir
de ese año, dadas las precarias condiciones del edificio,
se adquirió el local de la calle Rodríguez Paterna
edificio de una sola planta. En 1933 se realizaron obras
de reforma, ampliando los servicios en función de las necesidades
sentidas en esa época, como era el dar pensión completa
y económica a los trabajadores y obreros jóvenes que
emigraban del campo en búsqueda de trabajo y que se encontraban
solos desplazados de sus familiares. Con el transcurso de los
años la residencia comenzó a experimentar cambios.
A partir de los años 70 comenzó a descender el número
de obreros ya que tenían otros medios a que acogerse. Sin
embargo, se constata una nueva necesidad. Personas mayores que acuden
al Comedor, que no tiene casa, que viven en malas condiciones, sin
lazos afectivos y con alto grado de deterioro físico y psíquico.
A ellos se les brinda la posibilidad de vivir en la Cocina Económica
como residentes.
En 1991 en un intento de
no limitar los servicios de la Cocina a dar comidas y cenas sino
realizar una tarea más integral con todas aquellas personas
que acudían al Comedor, se realizó un estudio recogiendo
datos de los usuarios del comedor acerca de su situación
económica, social, laboral, estado de salud, vivienda y en
general de otras carencias o necesidades así como del uso
que venían haciendo de los servicios sociales y otras Instituciones.
El colectivo más
desfavorecido era el de las personas de edades entre los 50 y 60
años, con escasos recursos económicos que pasaban
el día deambulando por la calle sin poder acceder a los servicios
sociales para personas mayores.
Era precisa una atención
más integral y completa, junto a la coordinación con
las Instituciones y Entidades que intervienen en el trabajo con
estas personas, para aunar esfuerzos y recursos y evitar duplicidades,
canalizando los apoyos y creando las infraestructuras adecuadas
para llevar a cabo una atención adecuada para los transeúntes
y PSH.
En 1994 para conmemorar
el centenario de la Institución, se coloca la primera piedra
del que sería en el futuro el Centro de Día junto
a los Talleres.
En 1995 es inaugurado el
nuevo centro que da cobertura al Programa de Inserción y
Atención a Crónicos Sin Hogar.
Por
todo ello 8 de Marzo de 1999 Cocina Económica de Logroño
es declarada de “Asociación de Utilidad Pública”. |