El lunes día 15 de octubre, festividad de Santa Teresa de Jesús, tuvo lugar en la Capilla del Colegio Ntra. Sra. del Remedio de San Clemente, el envío de catequistas a cargo del capellán del colegio, D. Joaquín Ponce Arcas.
Un acto emotivo, en el que se alentó a todos los catequistas a comenzar su misión evangelizadora con fe e ilusión. Así, la celebración comenzó con una monición de entrada, en la que se pidió al Señor fuerza y constancia en la aventura de guiar a los jóvenes.
“Nos reunimos, Señor, en tu nombre y queremos tenerte presente a lo largo de este curso que acabamos de comenzar. Tú quieres que cada uno de nosotros continuemos en nuestro servicio de evangelización. Somos conscientes de haber recibido el carisma vicenciano y el legado de María para el servicio de los pobres y para implicar a los jóvenes en esta hermosa tarea del Reino. Danos constancia y tenacidad para esforzarnos por aquello que queremos alcanzar. Señor ponemos en tus manos esta aventura de misión y evangelización al Servicio del Reino. Queremos contar contigo. Se tú nuestro guía, amigo que acompaña, fuerza que da vida, corazón que comprende y perdona. Así te lo pedimos”, concluyó.
En el acto también se dio lectura al diálogo “Ponerse en camino”, a cargo de dos catequistas, Mª José Olivares y Laura Cano, que mencionaron citas de Moisés, Vicente de Paúl y María.
Tras la lectura, se presentaron los símbolos del caminar vicenciano: el bastón, símbolo de apoyo, seguridad, confianza y humildad; María, como mujer de a pie, que recorrió los camino polvorientos de Judea, marchando tras las huellas de Jesús; la Biblia, como peregrina de la fe; la piedra, como apoyo firme de la fe; el nido, como muestra de la esperanza; y las flores, como muestra del amor.
Posteriormente el capellán, D. Joaquín Ponce hizo la lectura del evangelio a la que siguió la homilía, en la que animó a todos los catequistas, impulsándoles a ser pregoneros de la fe y heraldos del Evangelio, para los niños y niñas. El sacerdote dio además las pautas para ser un buen catequista, “ser coherente con su vida de fe, tener contacto con Jesús, ser colaborador de Dios y voz del Evangelio”.
Tras las peticiones, llegó el momento más emotivo de la celebración: el envío y nombramiento de catequistas, en el que participaron todos los presentes, que fueron obsequiados con una medalla de la Virgen Milagrosa.
Finalmente el importante acontecimiento culminó con la acción de gracias y un canto.
De esta manera y bajo el lema, “Avancemos juntos”, se preparó y animó a los catequistas, para iniciar la andadura de un nuevo curso.
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