Los orígenes de la RESIDENCIA
“Nuestra Señora de Guadalupe”, se remontan a la Edad Media.
Se dice que hubo en Almazán una Iglesia dedicada a San Lázaro, y contiguo, un Hospital de incurables.
Una Institución particular, dependiente de la Cofradía de Ntra. Sra. de Guadalupe se hizo cargo del Hospital
En el primer cuarto del siglo XVI se promueve la Cofradía de Ntra. Sra. de Guadalupe que la sostenía.
La Cofradía tenía gran vitalidad, en 1592 tenía 624 cofrades. Celebraba a la Virgen de Guadalupe en la fiesta de la Natividad de María (8 de septiembre), con los actos litúrgicos que suelen ser normales, y con una comida multitudinaria.
Enseguida pasó a protección de los Mendoza, señores de Almazán que se proclamaron patrones de la Institución, no sin la existencia de graves pleitos con el cabildo de curas de Almazán que pretendía igual honor. Al final se llega a una fórmula de compromiso: los Mendoza son Patrones pero delegan el Patronato en el cabildo.
Se conservan las Ordenanzas de 1533 para el Hospital:”Recibirán también Niños Expósitos, para lo cual se procurará un torno de madera…Habrá capellanes para el cuidado y atención espiritual a los enfermos…”
Presidía la Junta un Teniente-patrón, Caballero o eclesiástico formada por dos veedores y los “cincos”, personas llanas o pecheras, labradores o pastores, que ejercían el cargo de manera que cada año salía uno y entraba otro. Este modelo de gestión dio excelentes resultados,
Se sostenía de las rentas y otros inmuebles.
Tuvo vigencia hasta la desamortización y desaparición de los señoríos, en que la institución se municipalizó y pasó su cuidado a la Junta Local de Beneficencia y Sanidad.
En 1775 se compró la antigua botica del Convento de la Merced. En la guerra de la Independencia el Hospital quedó arruinado económicamente al atender a numerosos soldados heridos. A finales del S. XIX se convirtió en Hospital de Distrito. En 1892 el Ayuntamiento de Almazán firma un convenio con las Hijas de la Caridad con el fin de mejorar la atención a los enfermos. Un año después llegan las cuatro primeras Hermanas. Poco a poco las Hermanas fueron el refugio de todas las calamidades de la comarca
En 1896 La Corporación Municipal solicitó el envío de otra Hermana para atender una Escuela de Párvulos.
Durante la guerra civil, el Hospital quedó convertido en Hospital de sangre; las Hermanas se quedaron para atender a los heridos.
Terminada la guerra el Hospital pasó por una gran penuria económica. Son los años en que Sor Dorinda, que Almazán recuerda con veneración y cariño, mostró su temple de Hija de la Caridad:”el amor es inventivo hasta el infinito”.
Poco a poco el vetusto edificio fue compartiendo doble uso: Hospital médico y Residencia de Ancianos. (La construcción de un Centro de Salud en los años 1970-80 restringió su uso a la atención de ancianos) como Residencia de la Tercera Edad, Actualmente depende de un Patronato.
Se demolió el antiguo edificio y se remodeló en dos fases, quedando terminado en 1984. A partir de esta fecha el número de Residentes se ha duplicado.
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