SEVILLA. Ya tiene pensadas y
organizadas las prioridades para los próximos tres años
que podrían resumirse en una: la inserción
socio-laboral de las personas en situación de exclusión.
Cáritas Diocesana de Sevilla, después
de su ingente labor a lo largo de tantos años y de que
en 2002 atendiera a más de 32.000 personas entre mujeres
con cargas familiares, inmigrantes, ancianos y sin hogar, tiene
claro que todo lo que no sea tener un empleo en condiciones para
que la sociedad acepte a los marginados no ayudará a resolver
tanta y tanta miseria, sufrimiento y desolación como padecen
miles de personas en Sevilla. “PODRÍAS SER
TÚ”. La exclusión nos incluye a todos,
es el eslogan de la campaña institucional 2002-2003. Un
mensaje muy sabio que debería hacernos reflexionar, porque
la vida da muchas vueltas, y quién sabe si algún
día, nosotros podemos perder nuestras comodidades para
convertirnos en esos a los que hoy les cerramos las puertas.
 |
Ahí, dicen Sor Purificación
Díaz Triviño y Germán Jaraiz Arroyo,
empieza la verdadera exclusión de los excluidos, en esa
puerta que no deberíamos cerrar a nuestros semejantes.
Ahí, y en las políticas sociales
de las administraciones que se quedan cortas, pero muy cortas,
para atender tanta necesidad. El año pasado, por ejemplo,
el aumento de población inmigrante fue la nota característica
del ejercicio. Tanto, que Germán Jaraiz confesó
ayer que “¡estamos desbordados!”.
“Es necesario –declaró- que todas las administraciones
desarrollen una apuesta más fuerte por las políticas
sociales porque hoy no están siendo capaces de asumir los
problemas”.
Además de los inmigrantes se encuentra el
colectivo de personas mayores, que cada vez irá creciendo
más porque los adelantos médicos y la alimentación
los mantienen con vida. Y cada vez serán más los
que no encuentren plazas en residencias o asilos que los atiendan.
Por eso Cáritas, haciendo uso de esa prioridad para los
próximos cuatros años que es la “denuncia
profética” hace una llamada a la reflexión
de los poderes públicos y al voluntariado que quiera ayudar
con su trabajo o su apoyo económico.
En el día de la Caridad,
Cáritas nos invita a reflexionar, a dar el primer paso
para pasar de la cultura individualista a la de la solidaridad.