EXPERIENCIAS QUE DESEAMOS COMPARTIR... (DICIEMBRE 2011)

EXPERIENCIAS

       Es tiempo de adviento, es tiempo de cambio, es tiempo de esperanza, es tiempo de darse, es tiempo de entregarse. Con estos sentimientos, el pasado fin de semana del 17-19 de diciembre, un grupo de jóvenes de Juventudes Marianas Vicencianas de la Provincia de Sevilla, y algunos jóvenes con deseos de entregarse nos sumergimos en la aventura de aportar nuestro granito de arena ante la realidad de saber que "La mies es mucha, pero los obreros son pocos"

       Ésta frase fue personalmente la que me empujó a salir de mi rutina, a dejar mis proyectos del fin de semana, a salir de mi tierra para poder realizar un nuevo servicio. En esta ocasión fue un lugar desconocido para mí, dirigirme a tierras extremeñas, concretamente en la casa Virgen de la Acogida de Badajoz.

       Un toque de atención y en nuestro corazón, unas palabras que Sor Modesta, Hija de la Caridad, nos susurró una tarde en Sevilla nos hizo replantearnos nuestro ser vicenciano. Ella desde la misión encomendada de estar entre los pobres y de motivar a abrir las puertas de las distintas casas de las Hijas de la Caridad nos dio la oportunidad de que nuestro ser vicenciano como JMV y familia vicenciana se hiciera realidad. Las palabras que decía San Vicente: "la Caridad tiene que ser organizada" en esta ocasión zarandeó nuestro interior. Es necesario tener referentes que nos animen a dar lo mejor de nosotros y a espabilar el oído en caso de necesidad.

       Con los brazos abiertos nos acogieron las hermanas de aquella comunidad, donde nos esperaban con fuerzas y ganas para realizar una gran misión. Ordenar y clasificar kilos y kilos de comidas (galletas, leche, pastas, legumbres…) por tipo de alimento, por año y mes de caducidad, una y otra vez, para que pudieran seguir su labor cotidiana de atender a los pobres que acuden al comedor y preparar las bolsas de alimentos para atender a todas las familias necesitadas del barrio.

       Con mucha ilusión, pasaban las horas y cada vez veíamos que aquél almacén iba recobrando EXPERIENCIASvida, iba recobrando orden, huecos, espacios, con la certeza de saber que en aquella caja, en aquél paquete de arroz, de espagueti, de macarrones… un rostro de un pobre llamaría a las puertas de aquella casa en su búsqueda.

       Todo ello fue posible, porque Dios sigue dándonos su fuerza, sigue llamando a cada uno por su nombre, sigue zarandeándonos a todos los que estamos dispuestos a escuchar. Dios sigue hablándonos, y tuvimos la suerte de compartir vida y oración con aquella comunidad de hermanas. Un encuentro de oración, donde el impulso de su espíritu se hizo presente en cada una de las personas que nos encontrábamos unidos.

       Desde aquí agradecer a la Comunidad y a Sor Modesta la posibilidad de sentirnos familia y acercarnos a los pobres, los preferidos de Dios.

Fin de Semana Vicenciano "Grupo de Acción Rápida"

       Sencillamente un fin de semana fantástico, después de una larga semana de trabajo (en mi caso una semana bastante dura) llegaba por fin las 18.00 de la tarde del día 17 de diciembre, hora en la EXPERIENCIASque había quedado con dos grandes amigos (Begoña y Manuel) para irnos hacia Badajoz... todavía sin saber muy bien qué nos esperaba, dónde dormiríamos o qué cenaríamos esa noche, pues todos dijimos "SÍ" a la propuesta de Sor Ana, sin saber muy bien qué se nos estaba pidiendo, cuál era la necesidad....Como buenos chicos precavidos, cargados de mantas y sacos de dormir (bajo la recomendación de Sor Ana), nos montamos en mi coche y nos pusimos en camino.

       Después de dos horas y media de camino, llegamos a la casa de las hermanas, donde dirigen el Comedor Social "Virgen de la Acogida". Ya habían llegado el primer grupo compuesto por Sor Ana, Salud, Cristina, Juan Luis y Juan, que, por cierto, llevaban ya toda la tarde trabajando duro... La acogida de las hermanas fue estupenda como siempre... y si algo las caracteriza es su capacidad de acogida, y su capacidad de dar Amor a raudales, pues no sabían ellas lo que nos iban a ofrecer...entonces, una vez más, como ya lo tengo muy asumido, "Dios siempre provee" y toda la incertidumbre que teníamos durante la semana de cómo se nos iba a dar el trabajo encomendado se nos despejó de golpe....teníamos cama, colchón, sábanas...vamos ¡¡una cama completa!!...hasta calefacción.... y ante todo pronóstico las hermanas nos hicieron de cenar, hamburguesas... ¡¡¡que estaban de lujo!!!

       A la mañana siguiente, nos levantamos dispuestos a todo, pues no era para menos... EXPERIENCIASdesayunamos, y después de la oración, nos pusimos manos a la obra. Entonces se incorporaron dos nuevas compañeras, Marta y Mari Ángeles. Los chicos nos pusimos a mover las cajas de más peso y las chicas a seleccionar los distintos paquetes de pastas, garbanzos y demás legumbres... después de un largo día de trabajo... ya parecía que le veíamos la punta al trabajo realizado, pues había mucha comida y poco espacio, y había que organizarlo todo muy bien, siempre bajo la supervisión de Sor Mari Fe. Para terminar la tarde, a Sor Juana se le ocurrió que podíamos aprovechar para preparar un cajón de membrillos, que había que cocinarlos ¡ya!, antes de que se echaran a perder, y resulta que no se sabía muy bien cómo. Pero allí estaba Manuel, gran hombre de mundo y mejor persona....sabía o tenía nociones de cómo preparar los membrillos. Se pusieron primero manos a la obra unos cuantos (yo traté de escaquearme, lo confieso), porque no os imagináis cuánto trabajo tiene eso... el caso es que me acerqué por la cocina y me dio remordimientos de conciencia y me quedé para ayudar... (risas). Y al final, ¡salieron hasta buenos!, Sor Juana nos regaló unos botecitos de compota de membrillo para probarlo y estaban estupendos.

       El domingo tras quedar a una hora prudente para levantarnos, pues las hermanas nos iban a invitar a churros con chocolate -como siempre ellas dando lo máximo y todo lo que te dan les parece poco-... nos dispusimos a asistir a la Eucaristía. El encuentro de la Comunidad de las Hijas de la Caridad de Badajoz con los jóvenes fue inolvidable. Nos sentimos hermanos y hermanas por la Fe, bajo la protección de Cristo, y unidos en la labor de trabajar por el Reino. Finalmente, nos tocó emprender el camino hacia casa, muy contentos y animados.

       Para mí la experiencia ha sido muy gratificante personalmente, pues la vocación de ayudar a losEXPERIENCIAS demás en lo que esté en mi mano siempre la he tenido. Ya que no puedo hacerlo en lo económico, me ha gustado poder ofrecer mis manos para una buena causa, la cual espero repetir, si Dios me da esa oportunidad. Lo que se siente es muy difícil de explicar, pues yo he recibido mucho más de lo que he dado. Sólo el hecho de estar rodeado de grandes personas como son las chicas y chicos de la Familia Vicenciana y, por supuesto, las hermanas, me aportan tal enriquecimiento personal que no lo sabría describir. En pocas palabras, me ha encantado pasar un fin de semana haciendo un trabajo en beneficio de los más necesitados... una obra Vicenciana en toda regla.

       Desde aquí y desde mi humilde opinión, animo a crear un "grupo de acción rápida" para actuar en cualquier parte donde nos requieran y en cualquier momento, pues se daría respuesta de forma eficaz y rápida a algunos problemas que se presenten de forma inesperada, intentando resolverlos lo más pronto posible.

       Desde aquí animo a todos a "DAR" todo lo que podamos... pues el Señor nos lo devolverá todo con creces.

Un Abrazo...

Fran (Adultos-JMV-Bollullos de la Mitación)

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