Vísperas del día de San Vicente una joven más se decidía a seguir los pasos de Jesús y entregarse a los demás, en especial a los más pobres.
La Provincia de Sevilla acogía con ilusión y cariño a Belén Serrano Hilario, joven natural del Puerto de Santa María que desde pequeña ha estado vinculada a la asociación de JMV y alumna del Colegio Luisa de Marillac.
Después de un tiempo de discernimiento el día 26 de Septiembre llamaba a las puertas de las Hijas de la Caridad para comenzar su andadura como Postulante.
Era día de gozo y de Acción de Gracias a Dios porque Él sigue llamando obreros a su mies. Ella en esta nueva etapa podrá dar respuesta a ese interrogante que surgió hace unos años: “¿Por qué no seguir las huellas del Maestro cómo lo han hecho otras Hijas de la Caridad? ¿Señor dónde vives?
Ella podrá experimentar en primera persona la respuesta de Jesús que le dice:
¡Ven y verás!
- Lo descubrirás desde el acercamiento en primera persona a mis preferidos los pobres que pondré en tu camino.
- Te sentirás acompañada por una comunidad “La Residencia Infantil San Carlos” de Chipiona (Cádiz) que desea seguir mis huellas.
- Te sentirás sostenida por una vida de oración donde podrás descubrir el tesoro de la Vocación de Hija de la Caridad.

El día 26 rodeada de sus amigos, compañeros de camino en JMV y de una comunidad que a partir de ahora serán parte de su familia celebrábamos la Eucaristía, lugar del auténtico encuentro con Dios y con los hermanos. Ella como barro en manos del alfarero quiere dejarse modelar y decirle sí a lo que cada día Él le susurre. Pidamos al Padre que siempre se sienta arropada como este día y que sea Dios quien encamine sus pasos hacia la felicidad de una vida entrega a los demás.
Ese mismo día los jóvenes de JMV de la diócesis de Sevilla eran convocados de manera especial a vivir el triduo en honor a San Vicente de Paúl, aportar su juventud y sus deseos de hacer vida el carisma vicenciano.
Ellos aportaron la alegría de sus cantos, el deseo de crear una cadena de colaboración y de unión con toda la familia vicenciana teniendo a María como apoyo en este caminar que nos lleva siempre a su Hijo y nos dice: “Haced lo que Él os diga”.
Señor haz que estemos atentas para mostrar el camino a tantos jóvenes que tienen sed de Ti y grandes deseos de entregar su vida a los más pobres.


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