La comunidad
de las hijas de la caridad llegó a la villa gracias a las gestiones
y a la ayuda económica de D. Manuel Alpériz Bustamante
y de su esposa Doña Juana González, propietarios de
la Fábrica de hilados y tejidos de Yute, para que atendieran
a las empleadas. Al fallecimiento del Sr. Alpériz en 1906,
su viuda, en los años siguientes, no pudo seguir manteniendo
la protección por lo que a partir de 1915 interviene el Ayuntamiento
prestando ayuda económica para que no desapareciera. Actualmente
regentan un centro de primaria y secundaria concertado.
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El primer grupo de hermanas de la caridad
se instaló en la calle Lamarque de Novoa; y más adelante,
cuando iniciaron la docencia, se trasladaron a un piso alto de la
hacienda de la Mina Grande. Desde allí se desplazaban diariamente
a la fábrica siendo sostenidas por este matrimonio, esta situación
continuó durante unos diez años hasta que la afluencia
de chicas a sus enseñanzas de la fábrica era abundante
y demandaban otros aprendizajes.
La primera Hermana de la Caridad natural de Dos Hermanas fue una de
las obreras llamada Sor Josefa Madueño. |
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Con el paso de los años, esta congregación
de Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl fue adquiriendo
fama y, a su vez, la suerte de los señores de Alpériz
decaía.
Después del fallecimiento del fundador del colegio, Sor Cándida
Jáuregui consiguió las cantidades necesarias a base
de donaciones para implantar cuatro clases de enseñanza primaria
y actividades complementarias de idiomas, dibujo, música, mecanografía
y taquigrafía; sumándose a todo ello la formación
religiosa, para lo que no se escatimaba ningún esfuerzo, trayendo
al Padre Tarín para hacer ejercicios espirituales. |
| Desde entonces hasta nuestros días,
las hermanas del centro docente Sagrada Familia han estado educando
a jóvenes nazarenos no solo para ayudarles a establecer su
futuro, sino para que aprendan los valores esenciales para una convivencia
moral cristiana. |

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