CELEBRACIÓN MIÉRCOLES
DE CENIZA
La imposición de la ceniza es el pórtico de la cuaresma.
Reconocer que somos poca cosa sin Dios es ponerse en camino hacia
una vida más acorde a la de Jesús de Nazaret. Hoy,
recordando que somos semillas que se van convirtiendo en árboles,
queremos que nuestras hojas secas sean el abono para una tierra fértil
que nos permita dar fruto.
En nuestra celebración del miércoles de Ceniza, hemos
proclamado las bienaventuranzas como el proyecto de vida que nos
marcamos. Además se nos ha recordado con una representación
la importancia de cuidar constantemente la presencia de Jesús
en nuestra vida, para que nuestro árbol no se seque.
Recibimos la ceniza, conscientes de que es un signo que pasa de
la cabeza al corazón: de la razón a la conversión.
Feliz Cuaresma. |