
Se terminaron los días de vacaciones, ha llegado la vuelta al Cole y los alumnos han llegado al Centro para afrontar juntos un nuevo tramo Educativo.
Para el profesorado esta labor comenzó unos días antes, en los cuales han preparado este comienzo del año lectivo con ilusiones renovadas, arreglando las clases y organizando el Colegio para la llegada de sus niños.
Por fin ha llegado el 15 de Septiembre. Ha sido muy emocionante ver cómo el Centro ha vuelto a recobrar la vida infantil que había quedado temporalmente parada debido al descanso estival.
El profesorado se ha sentido muy feliz de volver a ver a estos niños, y de retomar la tarea de encargarse de su educación tanto en sabiduría como en valores, de los cuales este año van a profundizar en “LA INTERIORIDAD”, educando a los alumnos para vivir en profundidad la relación con uno mismo, con Dios, con los demás y con la realidad.
Los alumnos, una vez se saludaron unos a otros en el patio, subieron a sus respectivas clases con sus profesores. Sorprendidos, a la vez que contentos, contemplaban el aula decorada especialmente para ellos y rápidamente se sentaron para escuchar lo que sus profesores querían comentarles sobre el nuevo Curso que hemos comenzado.
Primeramente, y recordando el objetivo de los Centros Vicencianos del año anterior “EL DIÁLOGO”, los niños dialogaron desde la escucha y el respeto, aunque también impacientes por tomar la palabra para contar cómo habían pasado sus vacaciones de verano, coincidiendo todos en su mayoría con las visitas a la playa, la piscina o incluso algún que otro viaje.
Una vez relatadas sus vivencias veraniegas pasaron a leer y comentar las normas de clase, dándoles la oportunidad de participar ellos mismos diciendo qué es necesario para una buena convivencia en la aula. Todos quedaron conformes y han hecho la promesa de intentar cumplir las normas desde el primer día.
También se quiso hacer especial hincapié en la importancia del trabajo diario, reflejando el horario de clase en la pizarra, que ellos copiaron en su cuaderno y para motivarlos a comenzar el año escolar con el trabajo diario, le dieron color.
Igualmente hemos procedido a la entrega de las agendas y de los libros de texto, insistiéndoles en la importancia de cuidarlos y de no estropearlos.
La mañana continuó con un descanso y tiempo libre para que los niños pudieran jugar y conversar entre ellos más tranquilos.
Y de esta manera llegó la hora de la salida y los alumnos marcharon a sus casas impacientes por contarles a sus padres y familiares las novedades del nuevo año lectivo, que esperamos sea muy provechoso tanto para ellos como para la Comunidad Educativa. |