…. Y volvemos de nuevo a URNIETA.
Los juveniles de Irún, de Hernani y Donosti, se encuentran en el caserío de ELKETA para compartir y celebrar la amistad y el encuentro con el grupo, con la naturaleza y con Jesús.
La mañana del sábado fue espléndida y la casa se llenó de alegría y alboroto con el grupo de jovencitos que no dejaban de sorprenderse.
Después de alojarse y cambiar impresiones entre ellos, subimos al ático y realizamos unos juegos de conocimiento. El hilo conductor de toda la Convivencia fue el DIÁLOGO y sobre él preparamos todas las actividades.
El cartero nos trajo sorpresas para todos y nos hizo correr en busca del amigo desconocido…¡¡¡ja, ja!!! ¿O en busca de la silla?
El juego de los abrazos no fue menos sorprendente pues lo que comenzó dando un abrazo al amiguito de siempre, terminó en un gran abrazo grupal. ¡Qué bonito!...
Comimos el bocata preparado de casa y a continuación nos esperaba una tarde llena de sorpresas. Al grupo de monitores no nos faltó trabajo ni un solo momento. Cada uno nos responsabilizamos de una parte del gran juego formado por cinco grupos de los tres centros. A partir de este momento el diálogo y la comunicación entre ellos fue sorprendente.
A media tarde y con un buen bocata de nocilla salimos a visitar los alrededores pudiendo contemplar una bellísima puesta de sol.
Ya era el momento de empezar a trabajar un poco más en serio y entrar en el tema del diálogo. Lo que le favorece, obstaculiza, etc…
Se nos presentó un montaje y a continuación se pusieron a trabajar en los pequeños grupos. Una de las ideas era que todos somos una puerta de comunicación abierta a los demás. Fueron identificándose con algún modelo de puerta que después colocaron en el gran panel.
Nos faltaba el encuentro con nuestro amigo Jesús y lo hicimos a continuación en la capilla o espacio de oración que también dispone la casa. Cada uno fue acomodándose en los taburetes o en los cojines en el suelo.
Coincidiendo con el día del DOMUND nuestra oración fue misionera. Cada uno fuimos recogiendo una velita y compartiendo con los demás nuestros buenos deseos de ser luces en nuestro trabajo de cada día: (familia, colegio, pandilla, etc.)
Después de este rato de oración misionera subimos al comedor en donde Sor Mila ya nos tenía preparado un excelente menú.
…Pero aún nos quedaba la velada de la noche para que el día fuera completo. Nos distribuimos por grupos y cada monitor tenía una prueba que debían de resolver.
Esto les daba derecho a encender una vela que ya estaban preparadas en el comedor. Sólo al final de toda la velada sabrían la frase mágica que escondían estas velas.
Y después de tomarnos un buen vaso de cola-cao nos fuimos a la cama pero a pesar de lo completo que había sido el día aún nos quedaba algo que decir.
El domingo también amaneció esplendido y pudimos realizar una visita al pueblo de Urnieta para conocer su entorno y entablar conversación con algún madrugador que nos fue sacando de apuros y dando respuesta a nuestras preguntas.
Finalizamos la mañana participando en la Eucaristía con los salesianos y feligreses del pueblo. Dos monitores participaron leyendo las peticiones. El resto lo hicimos cantando y respondiendo a cada oración.
Con un adiós caluroso y hasta pronto regresamos a Hernani, Irún y San Sebastián.