Fue un 25 de noviembre cuando todos, tanto niños, hermanas
como monitores nos dirigimos con muchísima ilusión
hacia Urnieta. Los niños de 5º y 6º de primaria
acudían por primera vez a una convivencia. Se notaba ilusión
y alegría en el ambiente y unas ganas terribles de hacer nuevos
amigos. ¡Esto era perfecto! Ya que estaba unido al tema que íbamos
a tratar en la convivencia, la AMISTAD.
Llegamos por la mañana, cada uno a la hora en la que llegaba
su transporte público, al caserío de “Elketa”.
Algunos de los padres pudieron ver las instalaciones y quedaron maravillados
de las mismas, la verdad es que dan mucho juego para cualquier actividad
que se tenga en mente.
Tras esto, los chavales vieron la casa, se les dieron unas normas
básicas, se acomodaron en sus habitaciones, jugamos un poco
a todo y nos fuimos al comedor a abrir las mochilas y sacar nuestra
comida (no sólo sacarla, sino que también comerla).
Después de haber cargado nuestras pilas a la hora de comer,
nos fuimos a cantar mientras esperábamos la llegada de los
demás compañeros. Todos estábamos impacientes
por empezar el siguiente juego, ¡la gymkhana!
En cuanto llegaron los que faltaban nos dividimos en grupos y empezaron
las carreras por toda la casa y alrededores con el objetivo de llegar
cuanto antes al final y ganar. ¡Fue muy divertido!
A pesar de lo cansados que habíamos acabado, aún nos
quedaba energía para realizar más actividades y así lo
hicimos.
Salimos por los alrededores haciendo pruebas por grupos donde todos
tomamos parte. Al llegar a la casa tomamos nuestra merecida merienda
y a continuación comenzamos con las actividades algo más “serias” tratando
el tema de la AMISTAD. Los murales y los trabajos presentados fueron
estupendos. Se mostró mucho interés por parte de todos.
Tras esta agradable actividad y como ya estábamos mentalizados
acerca del tema que teníamos que trabajar, bajamos a la capilla
e hicimos una oración sobre la amistad. ¡Y qué mejor
que con ese amigo que nunca nos falla, JESÚS!
Después, fuimos a cenar, que nuestros estómagos ya
nos lo pedían. Aún nos esperaba una larga y divertida
noche… Nada, más cenar fuimos a ponernos nuestros pijamas
y subimos a seguir con las actividades. Primero una competición
de globos y segundo, la búsqueda de las llaves que nos abrirían
la puerta hacia la amistad de Jesús. Todos encontramos una,
lo que significa que todos ocupamos un trocito de su corazón.
Cuando acabamos tomamos una leche con cacao y llegó la hora
de ir a la cama, pero no sin antes dar las gracias a nuestro AMIGO
por el día que nos había hecho pasar. Por la noche,
ese cansancio del que todos hablaban desapareció y surgieron
muchos loritos a los que costó callar durante toda la noche.
A la mañana siguiente dimos una vuelta al mundo, y, es que
si la noche anterior eran los peques los que tenían ganas
de juerga, ahora fueron los monitores los que tenían ganas
de fiesta. ¡Todos nos dispusimos a visitar diferentes países!
Después de desayunar, prepararnos y recoger nuestras cosas,
fuimos todos juntos al pueblo. Tuvimos que hacer muchísimas
pruebas y para ello necesitábamos la ayuda de los habitantes
de Urnieta. ¡La gente se portó fenomenal con nosotros! ¡Los
chupa-chups también contribuyeron con el buen sabor de boca!
Cuando acabamos esta actividad, tomamos parte en la gran fiesta
de los domingos, ¡la Eucaristía!
En cuanto acabamos fuimos a comer ya que nuestros estómagos
empezaban a quejarse. Después, nos tocó la dura tarea
de recoger. Se hizo más corta por la colaboración de
las hermanas, ya que tras haber bajado todas nuestras maletas, ellas
limpiaron mientras el resto estuvimos jugando a fútbol, bádminton,
el famoso corro de las canciones…
Llegó lo peor, la despedida. Con nuestras maletas en la mano
y un gran tesoro con el que no contábamos al principio (todos
los amigos que habíamos hecho), nos dirigimos hacia la estación
del tren.
Poco a poco, durante el trayecto, los diferentes grupos íbamos
bajándonos, despidiéndonos de todos y teniendo en cuenta
que habíamos adquirido un compromiso: escribir a aquella persona
que nos había tocado.
¡Cuidad esos tesoros! ¡Seguid acercándoos a Jesús
y conseguiréis darle forma a vuestra llave! ¡Nos vemos
pronto!
Iñaki García (Presidente JMV Guipúzcoa) con
la ayuda de Ana, Cristina y Saioa (de Irún).
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