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PUNTO DE ENCUENTRO

CURSO INTERPROVINCIAL "PASTORAL DE LA EXCLUSIÓN" SEVILLA-GRANADA MARZO 2008

CURSO INTERPROVINCIAL "PASTORAL DE LA EXCLUSIÓN" SEVILLA-GRANADA

  Los días 1 y 2 de Marzo de 2008, nos reunimos en la Casa provincial de Sevilla, Hermanas y seglares de las dos Provincias andaluzas (Granada y Sevilla),  que trabajamos con personas en exclusión social.

   El objetivo de este encuentro era tratar el tema  “PASTORAL DE la EXCLUSIÓN”. La persona encargada de dinamizar el tema ha sido JOSÉ MANUEL DOMINGUEZ PRIETO, Doctor en Filosofía por la Universidad Complutense de Madrid. Profesor de Filosofía de enseñanzas medias desde 1.986 hasta la actualidad. Autor de varios libros y artículos que sería difícil enumerar.  Se presenta ante nosotros como cristiano comprometido, de una manera especial con los que más lo necesitan. Desde este convencimiento nos va a hablar a lo largo de todo el encuentro.

   José Manuel nos motiva a hacer una reflexión a fondo sobre el tema a tratar, empezando dicha reflexión con la pregunta ¿Quien es la persona? Descubrimos que la persona es aquella realidad que no puede ser tratada como objeto, que es un ser no eliminable y que no puede pertenecer a nadie, la persona se pertenece a sí misma, es suya. A las cosas las dominamos, abarcamos, objetivamos. El ser humano por esencia es comunitario y estamos llamados a la plenitud. La felicidad pues está en el camino y no tanto en la meta,  siempre hay un más allá.

   Nos da a conocer la persona del excluido y nos hace reflexionar que su ser, como persona se ha bloqueado, no ha desarrollado su capacidad como persona, su crecimiento en plenitud, ha perdido su sentido existencial y ha empobrecido su vida comunitaria.

   Hemos reflexionado juntos, en grupo, sobre la “llamada” y como damos respuesta a esta llamada. Todos estamos inmersos en situaciones que nos llaman, que nos reclaman. La cuestión es cómo respondo yo a estas llamadas, si soy responsable allí donde tengo que responder. Concluimos diciendo que la Pastoral es una forma de Evangelización y que el Profeta es el que ilumina, el que ve, el que anuncia, denuncia y es testigo de aquello que anuncia.

   Otro apartado importante en nuestra reflexión personal ha sido el tema de la GLOBALIZACIÓN. Somos conscientes de que en el mundo abundan las cosas positivas, pero esto no debe impedirnos reconocer una clara visión de la injusticia que descubrimos a nuestro alrededor. Los Pobres cada vez son más y cada vez más  pobres. Las cosas “van bien” porque nos van bien a nosotros. Se ha producido una globalización, pero del sistema económico neocapitalista y neoliberal, que se asume acríticamente, no solo como sistema económico sino como moral personal. Al contemplar esta injusticia debemos despertar y comprometernos. José Manuel nos propone un nuevo tipo humano, que se comprometa allí donde está, acción local para transformación global, que actúa con otros de manera solidaria.

   Todo compromiso con las personas si quiere transformar y ser eficaz debe proponer ciertas pautas esenciales:

  • ·La figura del Pobre. Exige pararse, mirar a los ojos…
  • ·Conocer la realidad para no ser ingenuos.
  • ·Actuar comunitariamente.
  • ·Salir del mundo y transformar. Presencia social.
  • ·Pedir ayuda al Señor, porque esta tarea puede más que nuestras fuerzas.

   El ponente nos facilita los principios que deben regir la Acción Pastoral:

  • ·Actuar por lo que somos y desde donde somos.
  • ·Buscamos el testimonio, no el éxito.
  • ·Nuestra acción y nuestra palabra deben  brotar del silencio.

   Si realmente queremos una transformación social debe cumplir las siguientes condiciones:

  • ·Que la acción se lleve a cabo con los más necesitados.
  • ·Que quien se comprometa en esta tarea social sepa vivir desde sí, solo así su propuesta tendrá fuerza transformadora.
  • ·Que quien se compromete esté abierto a la utopía, porque quien no posee un “para que” no sabrá como vivir. Deberá tener esperanza en que se realizará.
  • ·Que quien se compromete no tenga miedo a la libertad.
  • ·Que quien se compromete sea capaz de desinstalarse sin    ocupar situaciones de privilegio

   Con ilusión empezamos el camino; es fácil que en algún momento preveamos el fracaso, pero no nos venimos abajo, porque el fracaso es el camino a la luz y puede ser futuros frutos. Esta tarea que hacemos debe servir no solo para los que ayudamos, sino para nosotros. Ser agente de pastoral  es un modo de vivir, un estilo de vida,”misión diacónica”, pues sirviendo crecemos. El agente de pastoral debe estar en un continuo despertar.

   Que el Señor nos ayude a adentrarnos cada día más en el Dios de los Pobres, para vivir y sentir a Dios desde una realidad, humana y cristiana, que nos identifique más como pobres, compartiendo la suerte de los excluidos y marginados.

   Agradecemos a José Manuel, su claridad y sencillez en la exposición de los temas. Ha sabido llevarnos a través de su palabra y su vida, como buen agente de pastoral, a sentirnos felices y contentos con la tarea social que realizamos. Gracias, porque a lo largo de estos dos días nos hemos percatado que como agentes de pastoral estamos expuestos a la llamada, queremos que esta sea fecunda y transformadora, por quienes somos y por la luz que pase por nosotros. Gracias, por salpicarnos en estos dos días con tu inmensa sabiduría.