El Centro "San Juan Bautista" procede de una familia ilustre los Marqueses "San Juan ", S. Juan Bautista Romero y Almenar y Dña. Marina Conches y Benet que fundaron la institución pensando en los niños huérfanos.
Las obras comenzaron el 31 de mayo de 1868 y terminaron en 1874. Antes de este día la esposa del Marqués, deseosa de cumplir con la voluntad de su marido hizo habilitar lo necesario para que se pudiera admitir niños huérfanos, así que la inauguración del establecimiento tuvo lugar el 7 de mayo de 1873, en cuyo día llegaron siete hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl y en Octubre de 1874 ingresaron las primeras niñas.
Siguieron las obras hasta su terminación,
quedando el edificio dotado de cuantas dependencias eran necesarias
para el fin al que al que estaba destinada, con excelentes condiciones
de salubridad, ventilación, desahogo, luz...grandioso en
su fabrica, bello en sus formas, sencillo y humilde en su labor
y sobre todo trabajo que en él se ha desarrollado durante
128 años.
El citado edificio esta situado en Valencia en la calle Guillen de Castro 175 esquina Paseo Pechina 1; su ámbito de actuación se circunscribe en la provincia de Valencia. En una Fundación de Beneficencia-particular cuyo objeto social es: "Dar acogida y formación cristiana Católica y al propio tiempo social, acomodada a su clase, a pobres niños huérfanos que lo sean al menos de padre, así como aquellos que por su situación económico-social o familiar no puedan acceder a un sistema educativo-asistencial suficiente para cubrir sus necesidades, pudiendo al efecto colaborar con instituciones tanto publicas como privadas". En este edificio ha estado ubicada el centro de acogida San Juan Bautista hasta el año 2002 actualmente está en el Paseo de la Pechina nº 2, propiedad de esta misma fundación.
El edificio estába compuesto de planta baja y principal. La planta principal tiene forma de un gran rectángulo con dos pabellones salientes en las fachadas anterior y posterior y su distribución general en los bajos se compone de una elegante y rica capilla central con su decoración corintia, vestíbulos, ante-capilla y sacristía; los magníficos patios laterales rodeados de galerías con columnas de hierro, sus arcos recubiertos y embellecidos por jardines, todo ello limitado por los grandes augias que cierran el edificio; tanto por sus flancos como por partes simétricas de frente y espalda.
El destino de estas augias es para clases, talleres comedores, cocina y lavadero.
La planta alta estaba destinada a las dependencias de la Residencia Comarcal. Compuesta por dormitorios, salas de estar, estudios, baños. Así como unas dependencias para la Comunidad de Hijas de la Caridad que está al cargo de los menores.
En el año 2002 dos de los hogares abandonaron el edificio de la calle Guillen de Castro y durante dos cursos los niños estuvieron viviendo en los pisos que la Fundación tiene de su propiedad en la C/ La Nave nº 3 y el resto en Guillén de Castro 175, mientras se adecuaba la nueva residencia.
La experiencia vivida en los pisos en grupos reducidos de 7 niño/as y de tres educadores, ha sido muy buena. Costo la adaptación a los espacios grandes que estaban acostumbrados, él tener que salir como otros niños a los parques de la ciudad, el tener los colegios más lejos y tener que ir en autobús, el compartir los mismos baños con las chicas o las chicas con los chicos.
Dificultades que se han solucionado sobre la marcha y lo que nos parecía una montaña se ha que dado en una llanura y en una buena experiencia.
A nuestro alrededor se observan los museos de la ciudad, (I.VA.M, BENEFICIENCIA) donde acude cantidad de gente de todo tipo a visitarlos. También podemos contrastar las personas que caminan sin rumbo a comer y a dormir a la Casa Caridad y que pasan por nuestra puerta o duermen en los bancos de los jardines. |