La Casa Beneficencia de nuestra ciudad
fue creada para desarrollar una tarea tan noble y desinteresada
como es la caridad.
Corría el año 1904, concretamente el 12 de Marzo,
cuando la Corporación Municipal, presidida por su Alcalde
, Don José Bolea Villanova, acordó realizar las
gestiones oportunas para conseguir la creación y posterior
establecimiento de una Casa de Beneficencia. Con motivo de la
débil economía de las clases populares de la época
así como de las múltiples enfermedades generalizadas,
surgía de forma inmediata la necesidad de establecer un
centro especializado que pudiese hacerse cargo de los problemas
que padecían varios sectores de la población.
Pese a todas las gestiones realizadas,
el Establecimiento no consiguió la autorización definitiva
hasta el verano de 1905. Se encargó la dirección y
administración de la citada Entidad a las Hijas de la Caridad
de San Vicente de Paúl.
Los principales objetivos a seguir por el Centro
eran: el socorro de enfermos vecinos de la ciudad que careciesen
de recursos económicos para poder costearse su ingreso
en algún centro de salud; la concepción de limosnas
para familias pobres, así como el cuidado y la educación
de niños que careciesen de familia o éstas no
pudiesen mantenerlos. Siempre intentando obtener beneficios
con los que poder sembrar la caridad que ejercían, las
hermanas decidieron impartir clases de enseñanza para
niños externos . El precio fijado era: 25 pesetas al
mes, los niños que se quedaban al comedor, y 15 pesetas
al mes para los que sólo asistían a clase.
Han transcurrido cien años y en la actualidad
el centro cuenta con 9 Hijas de la Caridad y un amplio equipo
de profesores y educadores.
A lo largo de estos años el Centro ha
sufrido diferentes remodelaciones adaptándose siempre
a las necesidades de cada momento. |