| Nuestra Señora de la Gracia Tudela
Este ha sido el cuarto año que hemos acudido durante una
semana a la residencia de ancianos de Nuestra Señora de la
Gracia en Tudela. Nosotros somos alumnos del colegio de los Jesuitas
de Pamplona, Tudela, Donosti, Vitoria, Durango y Bilbao. Al terminar
el curso de 1º de bachiller nos proponen ir durante una semana
a conocer de cerca cómo es el día a día de una
residencia y de los abuelos y abuelas que viven allá.
Durante esa semana organizamos diferentes actividades pensadas para
hacer las mañanas más divertidas a los abuelos y tratamos
de hacerles compañía... aunque no podemos suplir las
visitas tan esperadas de sus familiares más queridos.
Aunque el primer día de nuestra estancia en la residencia
se hace un poco duro, en seguida empezamos a coger confianza con
los abuelos, y ellos con nosotros... nos quedamos sorprendidos por
la capacidad que tienen de acoger, de preocuparse por ti, de querer...
porque si algo aprendemos esos días es lo fácil que
es querer y lo bonito que es sentirse querido por alguien, por el
hecho de acompañarle, de estar con el.
Esta experiencia con los abuelos y abuelas de la residencia de nuestra
Señora de la Gracia, sin lugar a dudas marca a los chicos
y chicas que acuden a la invitación hecha por la residencia
y por los colegios y queda marcada en su recuerdo al mismo tiempo
que vuelven mirando de otra forma a sus propios abuelos porque, para
cambiar nuestra mirada a lo que nos rodea, primero tenemos que cambiar
nuestro corazón y en la Residencia de Nuestra Señora
de la Gracia, con la cálida acogida del personal y de las
monjas que allá trabajan, y sobre todo con el trato con los
abuelos... todos los que allá compartimos una semana cambiamos
un poquito nuestro corazón.
A continuación reflejamos algunos
comentarios de los chicos y chicas que estuvieron del 25 de Junio
al 2 de Julio en la residencia:
"El primer día nos costó un poco porque era algo
nuevo para nosotros y no fácil precisamente. Pero a medida
que pasaban los días te ibas haciendo y al final entre unas
cosas y otras te lo pasabas en grande. La residencia está bien
y el cuidado de las monjas es muy bueno y se ve que les gusta su
trabajo. Ha sido una experiencia positiva y de la que no me olvidaré"
"Ha sido una experiencia muy bonita y me lo he pasado bien
con los ancianos. Lo más bonito de todo ha sido cuando llegábamos
a la residencia, todos los abuelos y abuelas se ponían felices
y se reían"
" Esta semana en la residencia me ha servido para darme cuenta
de que los ancianos necesitan mucha ayuda y comprensión. Esta
convivencia ha sido inolvidable, he aprendido que todo el mundo necesita
ayuda y que una sonrisa puede arrancar otra. Jamás podré olvidar
la sonrisa de los ancianos cuando hacíamos las actividades,
era lo mejor del día, verles sonreír aunque no se encontraran
bien."
"Creo que ha sido una semana muy especia tanto para los ancianos
como para nosotros. Ellos nos han enseñado que la vida a su
edad también tiene sentido, que son personas con sentimientos
y que nos pueden aportar mucha sabiduría por su larga experiencia
de vida. Nosotros les hemos dado la alegría y gracias habituales
en los adolescentes y el cariño de una familia. No cambio
esta experiencia por nada"
" En estos momentos creo que soy un poco más feliz que
cuando llegué porque creo que hemos disfrutado durante esta
semana con los abuelos y ellos han disfrutado con nosotros. Creo
que merece la pena haber llegado hasta aquí"
"El trabajo en la residencia ha sido divertido sobre todo cuando
se reían contigo. En este campo de trabajo me he dado cuenta
que cuando estoy con mis abuelos me lo puedo pasar en grande. No
suelo estar con ellos y a partir de ahora, intentaré estar
más cerca de ellos. En la residencia he tenido buenos y malos
momentos, sobre todo por parte de los ancianos ya que un día
estaban muy bien y al día siguiente se encontraban mal. Me
he dado cuenta que la vida da mil vueltas y que hay que aprovechar
los buenos momentos que se tienen."
"Este campo me ha servido para conocer un poco más a
las personas mayores y para hacer muy buenos amigos. La experiencia
con los abuelos ha sido buena, al principio me daba palo pero en
seguida se coge confianza. Muchas gracias por todo"
" El trabajo en la residencia ha sido
muy bonito, nosotros hemos estado muy unidos y eso creo que ha afectado
de una forma positiva a los abuelos. Por otra parte, con una simple
sonrisa o un simple beso, se puede conseguir algo tan grande como
ver a un abuelo contento, ciertamente me ha sorprendido y alegrado.
Con las hermanas el trabajo ha sido muy agradable ya que gracias
a su ayuda y compresión
nuestro trabajo lo hemos realizado adecuadamente y con ganas, que
es lo importante, esta experiencia es una de las que más me
ha enseñado en mi vida"
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