| No sabía cómo iba a ser la experiencia... Ésta
ha sido mi primera Pascua.
Iba llena de ilusión y de ganas de impregnarme de Dios, pero
tenía cierto miedo respecto a lo me iba a encontrar; ya que
nunca había tenido la oportunidad de vivir algo así.
Desde la primera noche comencé a sentirme acompañada
por Dios que me invitaba a vivir una Pascua con Él, rodeada
de toda aquella gente que, como yo, estaban allí por el mismo
motivo.
Los días pasaron muy rápido... emociones de todo tipo
brotaron de mi interior en ese tiempo: angustia, impotencia, alegría...
pero a la vez sentía que en cada paso que daba, Dios me acompañaba
transformando mi interior poco a poco, y abriendo los ojos y el corazón
con gestos y palabras de cada una de las "grandes" personas
que allí estaban.
Las inquietudes de cada uno de nosotros eran diferentes pero en
el fondo a todos nos movía lo mismo.
Tuvimos grandes momentos de reflexión para, como decía
el lema de la Pascua, "darle la vuelta en cristiano" a
nuestra vida, a una vida a veces monótona y material y alejada
en muchos momentos de Dios.
Los que hemos asistido a nuestra primera Pascua hemos coincidido
en que ha sido una gran experiencia que nos ha enriquecido mucho,
en la que hemos tenido grandes vivencias personales y en la que ésta
ha marcado nuestro camino como cristianos.
Irene
(JMV-Regina Mundi)
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