Pues bien, en medio de este contexto
peregrino, propio del año Jubilar en el que nos encontramos,
los 157 jóvenes y 37 Catequistas de la Provincia de Granada
llegamos a Benagalbón para vivir la Pre-Pascua del 3 al 5 de
abril, con nuestros corazones cargados de ilusión, esperanza,
nervios... que pronto desaparecieron. Había pasado un año
desde que estuvimos allí pero en realidad todo estaba igual
que lo dejamos.
Aunque había pasado tiempo, nuestros corazones sentían
que nunca nos habíamos ido de allí. Lo más bonito
fue el reencuentro, ver los mismos amigos, las mismas sonrisas, el
mismo deseo de estar allí... y es que todo Benagalbón
formamos una gran familia.
Ese día primero, almorzamos todos juntos en la playa compartiendo
la comida y el nerviosismo por saber a quiénes volveríamos
a ver y a quiénes conoceríamos... Después, íbamos
a la explanada donde se encontraban las listas con los grupos formados.
Los nombres de nuestros compañeros y catequistas no nos sugerían
nada al leerlos en un principio, pero poco a poco, conforme pasaron
los días serían especiales ya que cada uno tendría
su cara, su forma de ser...
Nos encaminamos hacia la carpa, y nos sentamos casi todas las provincias
juntas. Entonces subieron al escenario el "dúo dinámico" más
conocido en todo Benagalbón: Sor Trini y Sor Inma acompañadas
por una guitarra y mucho ánimo. Cantamos canciones de presentación,
hicimos la ola... Los de Málaga eran los más marchosos
pero poco a poco se le fueron uniendo Jaén, Córdoba,
Almería y... ¡Granada!
Después de esta bienvenida formamos los grupos. Las personas
nos resultaban totalmente desconocidas y reinaban las miradas nerviosas
y expectantes por conocerse. Fuimos diciendo nuestros nombres y nuestra
procedencia. Después, realizamos distintas dinámicas
que nos ayudaron a conocernos dentro del grupo y a iniciar el camino
personal de la Pascua que en definitiva es a lo que habíamos
ido allí.
Ya anochecía cuando entrábamos a cenar, bendecimos
la mesa sentados por grupos y ¡a comer!... Mas tarde, nos esperaba
el acontecimiento más esperado por los jóvenes la ¡DISCO-SANA!
Allí bailábamos y nos dedicábamos canciones.
Con esto, demostrábamos que la diversión está al
alcance de todos y no hace falta beber para pasar un buen rato. Después,
nos juntamos por grupos para hacer la oración de la noche
y la evaluación del día y ... ¡a la cama!
Al día siguiente, el tradicional "Buenos días
Señor...." nos despertaba como de costumbre. Fuimos al
comedor con nuestros grupos ya formados y desayunamos mientras conversábamos
sobre los acontecimientos ocurridos la pasada noche. Hoy ... ¡es
el día de las Elecciones! Se presentaron varios partidos a
cual más pintoresco y particular... Los candidatos defendían
con gran fervor su programa y trataban de hacerlo más atractivo
a los jóvenes. Tras formularles cada grupo un par de preguntas
fue el momento de la reflexión... Tras un descanso para el
recuento de votos fuimos a la explanada para que se proclamara el
ganador. Quien obtuvo más votos fue Hilary Star pero no tenía
mayoría absoluta y ninguno de sus oponentes quería
aliarse con ella. Llegó la conclusión: ningún
partido era ganador ni perdedor. Todos mostraban diferentes aspectos
de la persona de Jesús y ninguno era más importante
que otro. Por tanto, el partido ideal es el presentado por Jesús
de Nazaret en el Evangelio, todo un programa de vida que proporciona
a quien lo sigue la felicidad auténtica sin excepción.
Llegó el almuerzo y, después de nuestro descanso,
nos preparamos para la procesión solemne del Domingo de Ramos.
Tras la procesión, en la que cada grupo aclamaba con fuerza
a Jesús como Rey y Señor de todos, celebramos gozosos
la Eucaristía. Tengo que decir que las Eucaristías
de Benagalbón son muy especiales, son... diferentes a las
demás. En la paz, fue muy divertido el enredoso baile que
hicimos todo el grupo cogido.
Y llegó el tercer día. Nos despertamos sabiendo que
la despedida estaba cerca. Por la mañana en la oración,
en un precioso homenaje a las víctimas del 11-M fuimos escogiendo
un símbolo, un lazo pequeño de color rojo, verde, azul
o amarillo con el que impregnaríamos nuestras vidas, ya que
cada color tenía un significado y un compromiso. Cuando terminamos,
los jóvenes de Jaén nos representaron una obra que
solamente se podría definir en una palabra: ESPECTACULAR.
Se trataba de Jesucristo Superstar. Estaba tan bien dramatizada que
en los momentos clave hacía que la sensibilidad estuviera
a flor de piel... |