Educar en valores desde la coherencia
de vida, este ha sido el objetivo que se ha pretendido durante los días del 6-9 de julio de 2.004 en Salamanca,
en el Encuentro Interprovincial de Centros de Atención a Menores
de las Hijas de la Caridad. Comenzamos situándonos en el
mundo de las emociones y sentimientos.
Un montaje realizado en power point nos hizo entrar en el mundo
de los sentimientos del niño. Siendo éste el protagonista,
nos planteó qué necetita de nosotros como educadores,
y más concretamente educadores al estilo Vicenciano, para lo
cual se nos presentó la figura de San Vicente y el reglamento
que en la fundación dio a las hermanas sobre los niños
expósitos haciendo del mismo una lectura actualizada.
En una segunda parte, hemos reflexionado
sobre los valores que orientan nuestras actitudes y comportamientos,
valores como: tolerancia, cooperación, exposición, participación,
autonomía, autoestima, solidaridad y respeto. Todos estos valores
estan implicados en nuestras pautas educativas y en cómo los
concebimos para trabajar diariamente con ellos;

La metodología que hemos utilizado
ha sido dinámica y participativa.
Ésta se ha realizado en pequeños grupos donde inicialmente
se nos planteaban trabajar con cada uno de los valores mediante
cuestiones dadas para debatirlas y posteriormente exponerlas en el gran grupo.
También nos hemos adentrado en el mundo del juego tan importante
en la vida de nuestros menores, para comprender el significado
de alguno de los valores trabajados.
El video forum ha sido otra de las actividades utilizadas,
donde se ha proyectado la película de Pinocho con la que nos dejamos
emocionar y con la que afloraron nuestros sentimientos.
Hemos participado un centenar de personas
aproximadamente, de todas las provincias y centros de España;
en un ambiente jovial y cooperativo.
Volvemos a los hogares con la mochila cargada de ideas y sentimientos
renovados, con el deseo de convertir los problemas y conflictos
en oportunidades educativas para aprender. La esperanza de centrarnos
más en las potencialidades de nuestros niños que en
sus carencias y el compromiso de no cansarnos de amarles, saber comenzar
cada día como si fuera el primero. |