Ir a Página Principal
 Ancianos |Cooperación | Educación | Formación | Hogares Infantiles | Obra Social | Sanidad|

VALDEFLORES se viste de fiesta. Mañana cálida, luminosa, cielo limpio..., anuncio de un día primaveral.
Las Hermanas de las Comunidades de la Provincia de Pontevedra, se reúnen para convivir y celebrar en un ambiente festivo, el día de su Santa Madre y Fundadora, Luisa de Marillac.


Son las 11 de la mañana y, fieles a la invitación, vamos llegando al lugar de la cita. Es el primer paso de esta jubilosa y, creemos que también imborrable jornada. Los saludos de rigor se suceden ininterrumpidamente. Todos los rostros son conocidos, si bien hoy reflejan una alegría especial. Los abrazos son igualmente efusivos y las sonrisas, amplias y acogedoras, son como las ventanas abiertas de todo, nuestro ser. Porque la alegría de estar juntas no se supone, se advierte. Todo en nosotras vibra al unísono. Somos la expresión viva del gozo que interiormente nos inunda.
 

Un grupito de Hermanas prepara con mucho cariño el salón donde vamos a celebrar la Eucaristía, unos minutos dedicados al repaso de los cantos, muy bien elegidos para un momento como éste, y damos comienzo al acto más importante de este gran día. Debemos vivirlo, dice el celebrante, con el fervor propio de un día de fiesta, grande para todos nosotros y para que así sea, abramos nuestro corazón al perdón de Dios y al de nuestros hermanos. Nos unimos a toda la Compañía y agradecemos al Señor el regalo de nuestra vocación de Hijas de la Caridad.
El hilo conductor de la homilía tuvo un marcado matiz: El seguimiento en fidelidad a Quien nos ha llamado, la respuesta pronta, diligente, responsable; la santidad, a la que hemos de llegar no por una amnistía concedida en un momento determinado, sino lograda en el día a día, por el camino sencillo de la vida ordinaria. Y el punto de mira, siempre, siempre, LOS POBRES, para hacer realidad el slogan de la Semana Vocación Misión de este año:"ELLOS OS ESPERAN".
El ágape fraterno vino a recordarnos el de los primeros cristianos cuando celebraban sus reuniones. Todos colaboraban aportando las viandas que se iban a degustar. Igual que nosotras. Cada Comunidad colocó sobre la mesa la ofrenda con la que deseaba obsequiar a las asistentes. Y hubo una gran variedad: Tortilla de patata, empanada de zamburiñas, marisco de la ría, delicias de bacalao, chorizos a la sidra, consomé, queso y un largo etcétera. Y todo ello regado con agua de Mondariz, vino de El Rosal y sidra de Villaviciosa, escanciada como mandan los cánones por un entendido en la materia, por alguien que, siendo de la tierra, sabía hacerlo como nadie. Y vestido a la usanza.
El café y los postres, alguno de ellos elaborado por una Hermana, excelente repostera, cerraron tan animado momento. Durante la sobremesa, el festival.
En un ambiente de auténtica armonía, se fueron sucediendo los chistes, las anécdotas, el recitado de poemas... Todo un éxito. Fue como la presentación en sociedad de unas grandes artistas en ciernes que, sólo en algunas ocasiones, extraordinarias como ésta, muestran sus habilidades. Que el Señor les conserve el buen humor, el hacer buen uso de él y el saber hacer felices a los demás. No recuerdo quien, dijo un día: "El que hace reír es santo". No cabe duda que entre nuestras Hermanas hay muchas con aureola.
Y terminamos esta feliz convivencia con la proyección de un vídeo que fue motivo de reflexión y oración al mismo tiempo. Ante nuestros ojos desfilaron LAS MUJERES DE LA BIBLIA, quienes nos ayudaron a recordar su papel en la Historia de la salvación. María puso el broche de oro final.
Recogemos el sentir de las Hermanas con algunas frases que pudieran considerarse como lapidarias:
- Ha sido un día dorado
- Un día grande y feliz
- Un día para el recuerdo
- Algo maravilloso y espléndido. Que se repita.
- Una convivencia muy agradable. Gracias
- Me he sentido muy feliz
- Un día muy hermoso que ayuda a revitalizar nuestra vocación y a amar más a la Compañía
- Hay silencios más elocuentes que las palabras; por consiguiente, me falta expresión para ponderar todo lo disfrutado en el día de hoy.
- Ha sido una idea genial
- Un día de gratos recuerdos
Antes de decir adiós, se nos hizo entrega de dos sencillos. detalles, recuerdo de tan grata convivencia:
Un frasquito de hierbas aromáticas portador de un mensaje para ser grabado en la memoria: "Somos aroma de sencillez, humildad y caridad"
Una estampa de Santa Luisa hecha por una de nuestras Hermanas que servirá para separar las páginas de nuestro libro de lectura.
Y en el camino de regreso, una parada de obligado cumplimiento para visitar en LA MUY NOBLE Y MUY LEAL CIUDAD DE TUY, "EL RASTRILLO" que las Voluntarias de la Caridad tienen instalado en el Colegio, con el único fin de recaudar fondos para sus Pobres. En él pudimos admirar una variadísima colección de objetos de todo tipo y color y también invertir nuestros contados euros en la adquisición de algunos modelos de los que adornaban las estanterías, satisfaciendo así gustos, necesidades y algún capricho.
En verdad que todas a coro podemos decir que fue un día muy gratificante y plenamente feliz.

 


En unión y comunión,
todas las Hermanas de la provincia de Pontevedra

Alta-web |Comentarios | Email | Novedades | Encuentro | Portal | webmasters |               alfanet87,scp