Es necesario de vez en cuando, hacer un alto en el transcurrir de los días en una residencia de mayores, para ello hace falta activar la creatividad y qué mejor que degustar un buen magosto en estos días de otoño en los que la melancolía y un poco el aburrimiento se asoman a nuestras vidas.
Se hizo la invitación a todos los residentes incluidos a los cantores que vienen de la calle a reforzar la Coral del Hospital, a los voluntarios y a algunos simpatizantes de la casa.
Una vez acomodados en los distintos comedores de la casa, cientos de cucuruchos llenos de castañas recién asadas, se distribuyeron a todos los asistentes, un vaso de mosto para digerirlas bien, unos bizcochos con café con leche y la música de fondo “Un Pasodoble español” pusieron la nota de alegría y satisfacción .
Gracias por todo, Señor y que esto se pueda repetir al año que viene. |