La presencia de gran númereo de
niños y niñas de etnia gitana por las calles de Reus, "tocó" la vena
caritativa de Mn. Frederic Barà sacerdote de la ciudad. Solicitó
ayuda a las Filles de la Caritat que en aquellos tiempos realizaban
su servicio en el Institut Pere Mata, para llevar a cabo el servicio
de comedor para los niños.
La respuesta no se hizo esperar, ya que la Comunidad
y concretamente Sor Ana Mª Cavia compartían la preocupación por la
situación de las criaturas. Ayudados por un grupo de voluntarios
y voluntarias y, con no pocas dificultades (falta de espacio y de
recursos económicos), iniciaron una obra que con el tiempo sería
modélica. Valorando la Obra, el Ajuntament de Reus cedió un solar
para poder ampliar los espacios y proporcionar un servicio de mayo
calidad.
Podemos decir que toda la ciudad ha hecho suyo
el proyecto, colaborando con generosidad a los gastos que genera
la actividad diaria del Centro.
La obra inciada en enero de 1981 fue la pequeña
semilla que ahora es una feliz realidad. Sin la presencia de los
fundadores, que en paz descansen, celebramos (este año 2006) el 25
aniversario de amor a la infancia que, si en sus inicios pertenecían
a la etnia gitana, actualmente son hijos de emigrantes. |